Sabrás que estás en el sitio correcto, con licencia DGOJ-14995, y que tus datos de acceso no salen de aquí.
El acceso funciona igual en ordenador y en móvil, con el correo y la contraseña que fijaste al crear la cuenta.
Revisa el enlace antes de repetir la solicitud. Te has quedado fuera de tu cuenta y el enlace de restablecimiento no aparece en la bandeja de entrada. Empieza por revisar la carpeta de correo no deseado y confirma que escribes la misma dirección con la que te registraste; el enlace solo llega a esa. Si aun así no aparece, el servicio de atención puede reenviarlo y comprobar que la cuenta sigue activa. Después de recuperar la clave, el área privada te pedirá los documentos si todavía no los has subido: documento de identidad o pasaporte, un comprobante de domicilio reciente y la copia de la tarjeta con la que hayas pagado. La revisión tarda alrededor de trece horas, así que no hace falta insistir cada poco. Cuando el equipo valida los archivos, el acceso completo queda abierto y puedes mover dinero sin cortes.
Antes de compartir el equipo, cierra la sesión. Cierras la pestaña un momento, vuelves y el área privada te pide la contraseña de nuevo; eso no es un fallo, es la sesión que se ha cerrado. Una sesión se pierde cuando borras los datos del navegador, cuando cambias de red, cuando el equipo se reinicia o cuando otra persona usa el mismo dispositivo y sale de tu cuenta. Para no repetir el camino, guarda la clave en un lugar propio y no en el navegador compartido, evita entrar desde redes abiertas de bares o transportes y pulsa cerrar sesión al terminar, sobre todo si el teléfono o el ordenador no son solo tuyos. Si detectas un acceso que no reconoces, cambia la contraseña desde el área privada y avisa al servicio de atención con la hora aproximada.
Correo, clave y documentos a mano. Con la pantalla de acceso delante, lo útil es tener a mano tres cosas: la dirección de correo con la que abriste la cuenta, la contraseña que elegiste entonces y acceso a ese mismo buzón por si hay que confirmar algo. Si en su momento usaste una dirección antigua, comprueba que todavía puedes leerla. También conviene tener preparados el documento de identidad o pasaporte, un comprobante de domicilio reciente y la copia de la tarjeta utilizada, porque la verificación los pedirá y tenerlos listos ahorra una vuelta. Del lado técnico basta con un navegador actualizado y las cookies activas, que son las que sostienen la sesión. Reunir todo antes evita interrumpir el proceso a medias y volver a empezar.
¿Qué encuentras nada más entrar?. Una vez dentro, la primera pantalla útil es el saldo, porque reúne el dinero disponible, las cantidades pendientes y el estado de cada operación. Desde ahí mismo se abre el historial, donde aparecen depósitos, retiradas y apuestas con fecha y referencia, y el apartado de retiradas, que admite los mismos métodos de pago del ingreso y muestra el importe mínimo de 13 € y el máximo de 74.000 €. El área privada también concentra los límites de depósito, de pérdida y de tiempo de juego, además de la autoexclusión temporal y el cierre permanente. Las promociones activas viven en su propia sección, con las condiciones de cada una y los días que quedan de validez. Todo eso se gestiona desde la misma sesión, sin cambiar de pantalla.
Cambia la pantalla, no la cuenta. El ordenador de casa y el móvil de camino al trabajo no muestran la misma pantalla, y no pasa nada: cambia la colocación del menú, el tamaño de los botones y la forma de escribir, porque el teclado táctil mete espacios y mayúsculas sin avisar. Lo que no cambia es la cuenta. El saldo, el historial, los límites que hayas fijado, las verificaciones ya aprobadas y las retiradas pendientes son los mismos en cualquier equipo, porque viven en el servidor y no en el aparato. Por eso no hace falta registrar una segunda cuenta al cambiar de dispositivo: basta con repetir el mismo correo y la misma contraseña. Si abres la web en el televisor y luego en el portátil, verás lo mismo con otro reparto de espacio.
Más informaciónAquí separas si el problema está en tu equipo o en el estado de tu cuenta, para no probar a ciegas.
El chat en directo resuelve en el momento un acceso que no avanza, porque puedes responder mientras la pantalla sigue delante. Ten a mano el correo de la cuenta y el mensaje exacto que aparece al fallar.
El correo encaja cuando el problema no es urgente y quieres adjuntar capturas o documentos. Incluye el correo registrado, la hora del intento y una descripción breve de lo que ves en pantalla.
La llamada sirve si prefieres explicarlo hablando o si el bloqueo viene de la verificación de documentos. Prepara el correo de la cuenta y el documento que enviaste, para que la revisión no se quede a medias.
Un número que puedes verificar. En el momento del acceso, la contraseña y el correo viajan cifrados con 256-bit SSL, así que lo que envías no se lee por el camino. Detrás de esa capa está Rolldorado Casino S.L., sociedad inscrita en España con el número B-57651263, y la actividad se autoriza con la licencia DGOJ-14995 de la Dirección General de Ordenación del Juego. Ese número puedes comprobarlo si dudas de estar en el sitio correcto, y es lo que respalda que tus datos y tu saldo se gestionen bajo reglas españolas.
Una clave que solo tú conoces. Tu parte empieza por la contraseña: nadie de Rolldorado Casino te la va a pedir por teléfono, por correo ni por chat, y quien lo haga no habla en nombre de la casa. Tampoco conviene reenviarla a un tercero ni dejarla escrita en el navegador de un equipo compartido. En un ordenador de oficina o de un hotel, cierra la sesión antes de levantarte. Si sospechas que alguien la conoce, entra en el área privada y cámbiala tú mismo; desde ahí se hace en pocos pasos y sin ayuda.
Bonificación del 109% en tu primer depósito con requisito de apuesta de 45x y validez de 16 días
Activar bonoRecibe 12 tiradas gratis cada día durante 10 días consecutivos con requisito de apuesta de 45x
DetallesRecupera el 11% de tus pérdidas semanales con validez de 16 días desde su acreditación
ConfirmarResuelve qué cambia al entrar desde el móvil, el portátil o un equipo ajeno, y qué no.
La misma cuenta que abres en el ordenador sirve en el teléfono, con idéntico saldo y límites.
Utilizamos cookies para que el sitio funcione correctamente y para mejorarlo; al continuar navegando aceptas nuestra política de cookies.